El evangelista James Robison, fundador de Life Outreach International, falleció recientemente, dejando un legado de dedicación y servicio a la causa del Evangelio. Robison fue un defensor incansable de la fe cristiana y trabajó sin cesar para llevar el mensaje de Jesús a personas de todo el mundo.
Robison se convirtió al cristianismo a una edad temprana y pronto se sintió llamado a servir al Señor. Fundó Life Outreach International, una organización que se dedica a llevar el Evangelio a personas necesitadas en todo el mundo.
La muerte de Robison nos recuerda que
«la fe sin obras es muerta»(Santiago 2:26). Su legado nos inspira a seguir sus pasos y a servir al Señor con dedicación y pasión.
La oración es fundamental para seguir adelante con la obra que Robison comenzó. Debemos orar por su familia, por su equipo y por las personas que han sido impactadas por su ministerio.
Fuente: CBN Mundo Cristiano