Los primeros años de la iglesia cristiana
La iglesia cristiana se originó en la ciudad de Jerusalén, en el año 33 después de Cristo, después de la muerte y resurrección de Jesucristo. Fue fundada por los apóstoles Pedro, Juan, Santiago y Andrés, y fue establecida como una comunidad de creyentes que se reunían para orar y adorar a Dios1.
La iglesia apostólica
El día de Pentecostés, los apóstoles recibieron el Espíritu Santo y comenzaron a predicar a las multitudes en Jerusalén. Ese día, se convirtieron unas tres mil personas, y se formó la primera iglesia cristiana2. La iglesia apostólica se caracterizó por su unidad, su amor fraternal, su generosidad, su poder milagroso y su testimonio valiente3.
La iglesia apostólica se expandió rápidamente por todo el mundo antiguo, a pesar de las persecuciones y las dificultades. Algunos de los hechos más destacados de este período fueron:
- La conversión de Saulo de Tarso, quien se convirtió en el apóstol Pablo, el mayor misionero de la iglesia primitiva4.
- El primer concilio de Jerusalén, donde se decidió que los gentiles no tenían que cumplir la ley judía para ser salvos.
- El martirio de Esteban, el primer mártir cristiano, y de Santiago, el hermano de Juan.
- La dispersión de los cristianos por las tierras de Judea y Samaria, lo que llevó a la evangelización de los samaritanos y de los etíopes.
- El viaje de Felipe a Gaza, donde bautizó al eunuco etíope, un alto funcionario de la reina de Etiopía.
- La visión de Pedro en Jope, donde Dios le mostró que no debía llamar inmundo a lo que Dios había limpiado, y su predicación en Cesarea, donde el centurión Cornelio y su familia se convirtieron en los primeros gentiles bautizados en el Espíritu Santo.
- Los viajes misioneros de Pablo, junto con Bernabé, Silas, Timoteo y otros compañeros, por Asia Menor, Grecia, Macedonia y Roma, donde fundaron muchas iglesias y escribieron varias cartas que forman parte del Nuevo Testamento.
- El martirio de Pedro y Pablo en Roma, bajo el emperador Nerón, alrededor del año 67 d.C…
- La destrucción de Jerusalén y del templo por los romanos, en el año 70 d.C., lo que marcó el fin de la era judía y el inicio de la era cristiana.
- La redacción de los cuatro evangelios y del libro de los Hechos de los Apóstoles, que narran la vida, la muerte y la resurrección de Jesús, y los primeros años de la iglesia cristiana.
- La aparición de las primeras herejías y sectas, como los gnósticos, los judaizantes, los nicolaítas y los ebionitas, que negaban la divinidad de Jesús, la gracia de Dios, la moral cristiana o la unidad de la iglesia.
- La escritura de las cartas de los apóstoles Pedro, Juan, Santiago y Judas, y del libro del Apocalipsis, que exhortan a los cristianos a mantenerse fieles a la verdad, a resistir la persecución y a esperar la segunda venida de Cristo.
La iglesia perseguida
Durante los primeros 300 años de la historia cristiana, estallaron numerosas persecuciones en contra de los cristianos, y muchas de ellas terminaban en muertes. Estas persecuciones no ocurrieron necesariamente en todo el Imperio (de arriba abajo), aunque posteriormente así fue; la mayoría de ellas eran locales, impulsadas por oficiales de bajo rango, por el pueblo o por las autoridades religiosas judías.
Las razones de las persecuciones eran variadas, pero se pueden resumir en las siguientes:
- Los cristianos eran vistos como una secta judía, y los judíos eran odiados y marginados por los romanos.
- Los cristianos se negaban a adorar a los dioses romanos, y a participar en los ritos y fiestas paganas, lo que era considerado como una ofensa al emperador y al orden social.
- Los cristianos eran acusados de ser ateos, inmorales, antisociales, caníbales y subversivos, debido a su fe en un solo Dios, a su moral elevada, a su rechazo del mundo, a su celebración de la Cena del Señor y a su esperanza en el reino de Dios.
- Los cristianos eran víctimas de la envidia, el odio, la ignorancia y la superstición de sus vecinos, que los culpaban de las calamidades naturales, las guerras, las hambrunas y las pestes.
Algunos de los emperadores que más persiguieron a los cristianos fueron:
- Nerón (54-68 d.C.), quien culpó a los cristianos del incendio de Roma, y los sometió a crueles torturas y ejecuciones, como crucifixiones, quemas vivas y lanzamientos a las fieras.
- Domiciano (81-96 d.C.), quien se proclamó a sí mismo como “Señor y Dios”, y exigió que todos los habitantes del imperio le rindieran culto, lo que provocó el destierro de Juan a la isla de Patmos.
- Trajano (98-117 d.C.), quien ordenó que los cristianos fueran buscados y castigados, a menos que renunciaran a su fe y ofrecieran sacrificios a los dioses.
- Marco Aurelio (161-180 d.C.), quien consideraba a los cristianos como una amenaza para la estabilidad y la prosperidad del imperio, y los sometió a severas pruebas y suplicios, como el caso de Policarpo, obispo de Esmirna, quien fue quemado vivo.
- Decio (249-251 d.C.), quien inició la primera persecución generalizada y sistemática contra los cristianos, y exigió que todos los ciudadanos obtuvieran un certificado que demostrara que habían ofrecido sacrificios a los dioses, lo que causó muchas apostasías, martirios y cismas en la iglesia.
- Valeriano (253-260 d.C.), quien prohibió a los cristianos reunirse, poseer propiedades, visitar los cementerios y ocupar cargos públicos, y ordenó la ejecución de los líderes de la iglesia, como el caso de Cipriano, obispo de Cartago, quien fue decapitado.
- Diocleciano (284-305 d.C.), quien desató la última y más sangrienta persecución contra los cristianos, y pretendió erradicar el cristianismo del imperio, mediante la destrucción de las iglesias, la quema de las Escrituras, la confiscación de los bienes, la prohibición del culto y la imposición de la pena de muerte a los que se negaran a adorar al emperador.
Sin embargo, las persecuciones no lograron destruir la iglesia, sino que más bien la fortalecieron y la purificaron. Los cristianos demostraron una fe heroica y un amor sacrificial, que impresionaron y atrajeron a muchos paganos. Los mártires fueron considerados como los testigos más fieles de Cristo, y sus reliquias y tumbas fueron veneradas como lugares sagrados. Los escritores cristianos, como Justino Mártir, Tertuliano, Orígenes y Cipriano, defendieron la fe cristiana y refutaron las acusaciones y los argumentos de los paganos.
La iglesia imperial
En el año 312 d.C., el emperador Constantino tuvo una visión de una cruz en el cielo, con las palabras “Con este signo vencerás”, antes de la batalla del Puente Milvio, donde derrotó a su rival Majencio. A partir de entonces, Constantino se convirtió al cristianismo, y le otorgó la libertad y el favor a la iglesia, mediante el Edicto de Milán, en el año 313 d.C…
La conversión de Constantino marcó el inicio de la era de la iglesia imperial, donde el cristianismo se convirtió en la religión oficial y dominante del imperio. Esto trajo consigo muchos beneficios, pero también muchos desafíos, para la iglesia. Algunos de los aspectos más relevantes de este período fueron:
- La construcción de basílicas, catedrales y monasterios, que reemplazaron a las casas y catacumbas como lugares de culto y de vida religiosa.
- La donación de tierras, propiedades y riquezas a la iglesia, que aumentaron su poder y su influencia, pero también su corrupción y su mundanalidad.
- La convocatoria de concilios ecuménicos, que reunieron a los obispos de todo el mundo, para definir y defender las verdades de la fe, frente a las herejías que surgieron, como el arrianismo, el nestorianismo, el monofisismo y el pelagianismo.
- La elaboración de credos, que resumieron las doctrinas fundamentales del cristianismo, como el Credo de Nicea, el Credo de Constantinopla y el Credo de Calcedonia.
- La división del imperio en dos partes, la occidental y la oriental, que se reflejó en la separación de la iglesia en dos ramas, la latina y la griega, que diferían en sus lenguas, sus ritos, sus costumbres y sus teologías.
- La caída del imperio romano de occidente, en el año 476 d.C., que provocó el surgimiento de los pueblos bárbaros, que invadieron y saquearon las ciudades y las iglesias, pero que también fueron evangelizados y cristianizados por los misioneros, como Patricio, Columbano y Bonifacio.
- El ascenso del papado, que reclamó la primacía y la autoridad sobre toda la iglesia, basándose en la sucesión apostólica de Pedro, el primer obispo de Roma, y en el apoyo de los emperadores y de los reyes, como Carlomagno, quien fue coronado como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, por el papa León III, en el año 800 d.C…