En un momento en que la sociedad busca redefinir conceptos y valores, la comunidad cristiana se enfrenta a desafíos importantes. La noticia de que iglesias evangélicas en Guatemala rechazan una acción judicial que busca redefinir el matrimonio nos lleva a reflexionar sobre la posición de la Iglesia en temas sociales y éticos.
La Iglesia, como cuerpo de Cristo, tiene el mandato de ser sal y luz en el mundo. En temas como el matrimonio, la familia y la vida, la Biblia ofrece principios claros que guían a los creyentes. La Iglesia debe mantenerse firme en sus convicciones, basadas en la Palabra de Dios, y no dejar que las presiones sociales la lleven a comprometer sus valores.
La Biblia enseña que el matrimonio es una institución sagrada, creada por Dios, entre un hombre y una mujer.
«Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne»(Génesis 2:24). Este mandato es claro y nos da una base sólida para entender la posición de la Iglesia en este tema.
Frente a estos desafíos, la oración es fundamental. Los creyentes deben orar por la Iglesia, por sus líderes y por la sociedad en general, para que la verdad de Dios sea conocida y respetada. La oración es un poderoso instrumento que nos permite acercarnos a Dios y buscar Su guía en momentos de incertidumbre.
Fuente: CBN Mundo Cristiano